Concebida como una tecnología de sustitución, la TDT está llamada a recoger el guante de la televisión por ondas terrestres, su homóloga analógica. Como heredera natural de la televisión analógica hertziana -uno de los activos más importantes de España- y llamada a protagonizar el encendido digital, la vocación de esta Web se justifica en una razón doble: la inapelable realidad del apagón analógico, previsto para 2010 y la consiguiente obligación de migrar a esta tecnología.
En España, el terreno por el que ha transitado la TDT está alambrado por la incertidumbre, toda vez que destila indefinición. Una década ha transcurrido desde su alumbramiento jurídico. ¿Qué ha fallado? Y lo que es más importante, ¿qué le ha impedido entrar en una dinámica virtuosa?
|