La filosofía de esta página encuentra su justificación en el potencial del fenómeno de la digitalización como estrategia multiplataforma. El momento tecnológico, comparable con el de la introducción del CD de audio o con la transición del blanco y negro al color, es óptimo.
La digitalización implica un proceso que incide desigualmente en los soportes, dado que cada uno mantiene sus particularidades aunque en medio de una tendencia generalizada de bajada de costes.
Cada modalidad tiene unas características específicas y, por tanto, está llamada a resolver unas necesidades concretas, de ahí que en un entorno de neutralidad, el proceso evolutivo que se está desarrollando probablemente comporte una segmentación del mercado, en el que cada una atienda a un tipo determinado de usuario.
A lo anterior debe añadirse que cada soporte tiene diversas posibilidades de interactividad y, en consecuencia, de oferta de servicios y de mercados y rentabilidades; pero en un entorno de competencia feroz -caracterizado por la convergencia tecnológica- el hecho de “llegar antes”, “ocupar el terreno”, se convierte en un objetivo estratégico y prioritario, muy por delante de la mayor perfección de las capacidades de respuesta del espectador-usuario-cliente.
En este contexto, un fenómeno reciente -la commoditización de las infraestructuras- ha provocado que resurja de nuevo con fuerza un viejo debate: ¿qué será más importante en el futuro, el contenido o las redes? y que se difumine la teoría de que con la digitalización, la tecnología se vuelve neutra y lo importante son los contenidos. En todo caso parece claro que culturas tan distintas -como son el sector de las telecomunicaciones y el audiovisual- se vean abocadas a entenderse cada vez más.
Dos cuestiones importantes se dirimirán próximamente. La primera, que atañe al hardware, guarda relación con el formato. La segunda, relacionada con el software, se centrará en los contenidos. La evolución de la tecnología se encamina inexorablemente hacia la maximización del hardware, toda vez que asistimos a una progresiva tendencia hacia la miniaturización de los contenidos. |